gamofobia

El matrimonio puede causar una impresión bastante negativa en muchas personas. Sin embargo, a algunas personas les molesta bastante esta idea, que termina mostrando signos de un desorden oculto hasta el momento de casarse. En este artículo vemos que significa la gamofobia, sus características y cómo buscar ayuda.

¿Qué es la gamofobia?

La gamofobia es el miedo a un compromiso serio o incluso al matrimonio mismo. La idea de conectar con otra persona a este nivel causa una molestia incontrolable, persistente e irracional. Este término se deriva de las palabras griegas «gamos«, matrimonio, y «phobos«, miedo.

Aunque son similares, se discute la diferencia entre el miedo al matrimonio y el miedo al compromiso. Esto se debe a que un individuo puede tener miedo de casarse pero seguir comprometido con alguien por el resto de su vida. Lo contrario no es cierto, ya que el compromiso es necesario para el matrimonio.

Aunque parezca exagerado, hay una sensación de que el individuo puede llegarse a morir. Con esto, los gamófobos se vuelven solteros o entran en una relación sin definir seriamente este contacto.

¿Qué causa el problema?

Como otras fobias, la gamofobia puede surgir debido a una intensa experiencia en el pasado. En general, los traumas tienen un gran impacto en la vida de alguien, regulando su forma de interactuar con el mundo. En este caso, la idea del matrimonio es recibida con inmenso repudio y asco por el portador.

El sufrimiento causado por el evento termina interfiriendo con la forma en que se relacionan con otra persona. Se le enseña a temer los compromisos, empezando a alimentar malas imágenes sobre el matrimonio.

Además, la genética puede influir directamente en este miedo a comprometerse más formalmente. Es de conocimiento público que la herencia tiene contacto directo con muchos trastornos mentales y de comportamiento. Sin mencionar la tendencia a la ansiedad que alimenta una imagen equivocada sobre el matrimonio.

Síntomas de gamofobia

No es muy difícil reconocer la gamofobia, aunque hay que prestar atención a la exageración de las reacciones del individuo. Hoy en día nuestra cultura no se centra en la unión estable como en tiempos anteriores. Prestando atención a algunos signos es fácil darnos cuenta de que existen síntomas de gamofobia:

1. Intenso miedo o terror ante la idea de casarse

Si alguien menciona la idea del matrimonio, el gamófobo se molestará mucho por ello. Notará signos de miedo extremo, como palpitaciones, sudor y en algunos casos ,  incluso pueden aparecer temblores.

2. Ganas de escapar

Es común que el gamófobo haga grandes giros  en las conversaciones para evitar el tema y no hablar del asunto. La incomodidad de esta reacción es muy visible, rompiendo el clima actual y puede alimentar una discusión. Una vez más, puede surgir la ansiedad, lo que compromete un estilo de vida en común.

3. Ansiedad

Aunque lo hemos repetido, la ansiedad en sí es un síntoma de los que sufren este tipo de problemas. Abre las puertas a la sensación de perder el control e incluso de volverse loco en casos más graves. Viene con náuseas, temblores, llantos, falta de aliento e incluso mareos.

La cultura negativa del matrimonio

El sentimiento común de conocer a más gente con gamofobia se debe en parte a la cultura del matrimonio. Todos tenemos una percepción diferente de lo que este representa. Pero una historia negativa de unión estable a lo largo de la historia contribuye a este rechazo.

Especialmente para las mujeres, que durante mucho tiempo tuvieron su voluntad suprimida por los demás. Los matrimonios se organizaban como una forma de reunir a las familias utilizando a las chicas como medio de intercambio. Además, el matrimonio se consideraba una forma de sobrevivir, ya que las mujeres solteras eran vistas con prejuicios.

Hoy en día, hay más espacio para discutir este tema con más neutralidad y profundidad entre los involucrados. Estar casado no hace que una persona sea mejor que otra, así como permanecer solo no disminuye a nadie.

Los lazos familiares pueden contribuir a esto

Como ya se ha mencionado, la gamofobia puede surgir de un trauma, especialmente de la familia. Nuestro centro familiar se convierte en nuestra principal referencia al tratar algunos temas de la vida. En esto, ver cómo interactúan nuestros padres puede tener un profundo impacto en nuestras relaciones en el futuro.

Un matrimonio infeliz, por ejemplo, puede convertirse en una gran razón para que alguien no quiera repetir tal logro. Gracias a las secuelas de esta relación entre los padres, se genera un miedo sobre el propio futuro.

Aunque la historia de la familia impacte en nuestra construcción social, no debe manejar nuestras elecciones. No estamos diciendo que debamos aceptar toda propuesta de matrimonio. La propuesta es que te sientas seguro de hacer tus elecciones personales sin influencias, interferencias o cualquier otro bloqueo.

No casarse también puede ser una opción saludable

A pesar de lo que hemos discutido anteriormente sobre la gamofobia, no casarse puede venir de una elección consciente y comprensible. A muchos les gusta estar solos, no tienen tiempo para cultivar una relación o tienen miedo de perder su libertad. El deseo de no comprometerse con alguien no afecta a tu salud y estado emocional.

Estas y otras razones son elecciones personales que pueden cambiar con el tiempo para este grupo. Pero para los gamófobos, sin el acompañamiento adecuado, esto no tiene la solución que el tiempo trae. La persona es irreductible con esta idea, además de sufrir por pensar en ello.

¿Tiene cura o tratamiento la gamofobia?

La gamofobia es una de las fobias que puede ser revisada y trabajada con el tiempo. No significa que el individuo dirá «sí» al matrimonio, pero sin duda dejará de sufrir por ello. Los medios de asistencia más comunes son:

1. Terapia

La terapia será el lugar apropiado para que el paciente hable de sus miedos sobre el matrimonio. Independientemente del grado de fobia, es aconsejable contar con la ayuda de un profesional para tratarla. Si tiene dudas, recuerda que en la terapia habrá un ambiente imparcial para desarrollar tus problemas.

2. La TCC y la terapia de exposición sistemática

La Terapia Cognitiva Conductual ayudará al paciente a trabajar en la causa de su malestar remodelando su postura. La terapia de exposición sistemática condicionará y reducirá la ansiedad exponiendo al individuo a las causas de su miedo. En este caso, se hace viable su contacto y experiencia con parejas o historias que involucran matrimonios.

3. Hipnoterapia

Con la ayuda de la hipnoterapia es posible encontrar las raíces de la fobia y determinar sus causas. A través de ella es posible reprogramar al individuo para que trabaje en sus reacciones negativas al matrimonio. Gradualmente supera su miedo y puede reaccionar mejor ante él.

Reflexiones finales sobre la Gamofobia

Aunque parezca una excusa para justificar la huida del matrimonio, la gamofobia es un problema de fondo. Gracias a ello, pueden surgir situaciones de conflicto, exponiendo a las personas involucradas en la idea del matrimonio.

La ayuda de un profesional cualificado puede ser suficiente para hacer frente a este bloqueo. Les recordamos que el matrimonio no es un contrato obligatorio y nadie tiene que aceptarlo si no quiere. Sin embargo, las reacciones nocivas vinculadas a ella necesitan ayuda para ser reguladas y no perturbar la vida del individuo.

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