dependencia quimica

La dependencia de cualquier sustancia psicoactiva, es decir, la que cambia el comportamiento, se denomina dependencia química.

Puede incluir el alcohol, la marihuana, la cocaína, las drogas y los tranquilizantes, y se considera un trastorno mental resultante del uso constante de drogas.

A veces la sociedad considera que las personas que dependen de los productos químicos no están dispuestas a hacerlo, son débiles y deberían simplemente abandonar su dependencia.

Sin embargo, es necesario comprender que la dependencia química hace que el usuario de sustancias pierda el control de su uso y, como resultado, pierda gradualmente el control emocional, físico y psicológico. Por lo tanto, cuando se trata de esta situación, es necesario buscar ayuda.

¿Qué es la dependencia química?

La dependencia química se ha delineado y catalogado de la siguiente manera en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

«El conjunto de fenómenos conductuales, cognitivos y fisiológicos que se producen tras el uso recurrente de una determinada sustancia. Según el CDI, el código para la dependencia química es el F19 en «Trastornos mentales y del comportamiento debidos al uso múltiple de drogas y al abuso de sustancias».

Según los datos de la ONU, unos 240 millones de personas son usuarios de algún tipo de droga adictiva. La dependencia química se produce cuando una persona es incapaz de resistir el impulso de utilizar sustancias.

Es importante señalar que hay muchos niveles de dependencia química. La famosa e inocente cerveza al final del día puede ser una especie de adicción. En otras palabras, no es exclusivo de los individuos que son capaces de cometer ciertas transgresiones para obtener la droga.

Uso, abuso y adicción

Para comprender la diferencia entre el uso, el abuso y la dependencia de los productos químicos, es necesario saber que se trata de un ciclo, una evolución gradual.

Sin embargo, aunque es frecuente, no se puede decir que un paso siempre lleve a otro. En algunos casos, esto no sucede.

La evolución de cada una de las etapas de la interacción con las drogas se produce a medida que su uso se hace más frecuente. Además, el uso temprano de sustancias psicoactivas tiende a causar problemas más graves al usuario en el futuro.

Uso

El uso se caracteriza por la autoadministración de cualquier tipo de droga, y puede o no ser rutinario. Esta es la situación en la que las personas tienen su primer contacto con la droga en el contexto de la conocida «experimentación».

En esta etapa, todavía no están perjudicados por el consumo y pueden renunciar a él por su propia iniciativa, si así lo desean.

Abuso

En esta etapa, ya se encuentra en una pauta de uso que aumenta el riesgo de problemas y consecuencias relacionados con la sustancia utilizada. Según la clasificación del Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales, ya es posible, en la fase de «abuso», percibir las consecuencias sociales del uso de drogas.

Adicción

En esta etapa, el usuario ya no tiene ningún control sobre el uso. El uso se convierte en una limitación y es posible ver los verdaderos problemas de salud asociados a la adicción.

La vida del usuario gira en torno a la droga porque, al fin y al cabo, ya no es un deseo de usar la sustancia, sino una incapacidad de no usarla.

La dependencia química es una enfermedad crónica con muchos factores, lo que significa que su causa debe ser investigada por un terapeuta calificado

La dependencia química es mucho más común de lo que pensamos. Se cita a menudo en la televisión, aunque se informa de que es un caso de seguridad pública. Y la dependencia química no es un defecto de carácter, sino una enfermedad, como nos advierten los médicos y psicólogos.

En el caso de la adicción, también se percibe una mayor tolerancia a los efectos de la sustancia, que requiere cantidades mayores para lograr el efecto deseado.

7 datos sobre la dependencia química que necesita saber

Hay diferencias obvias entre los diferentes tipos de drogas y sus efectos en el cuerpo humano. Enumeremos 7 informaciones importantes para comprender mejor las características de la dependencia química.

Dato 1: Cómo afecta la dependencia química a la persona

La dependencia química es una enfermedad que tiene muchos orígenes, que van desde factores que implican la cantidad y la consistencia de la droga, hasta factores genéticos, salud personal y condiciones psicosociales.

Como hemos visto, uno puede perder el control sobre el uso de sustancias. Y esto afecta a todos los aspectos de la vida del usuario, ya sea mental, emocional o físico. La dependencia química debe ser considerada como lo que es: una enfermedad. Y necesita un tratamiento apropiado.

Dato 2: Hay factores de riesgo

Hoy en día, las drogas se utilizan cada vez más. En primer lugar, el uso de productos químicos es sinónimo de felicidad y placer. La búsqueda del placer siempre ha sido el objetivo de la humanidad a lo largo de la historia.

Pero no es sólo el placer lo que obliga al individuo a usar y abusar de las sustancias. Los problemas emocionales, sociales y mentales son los mayores factores de riesgo.

Por lo tanto, el tratamiento integral suele incluir una terapia para tratar los trastornos que conducen al consumo de drogas y se ven agravados por éste. También es necesario abordar toda la cuestión social de estas personas.

Es muy importante actuar sin prejuicios. Cualquiera puede terminar desarrollando una adicción, y esto no debe ser tratado como una razón para la vergüenza o el fracaso moral.

Un adicto tiene una enfermedad crónica y necesitará el apoyo de la familia y los amigos para superar su problema y poder llevar una vida normal.

Dato 3: No hay exclusividad entre las drogas lícitas e ilícitas

El alcohol y el tabaco, por ejemplo, son drogas legales, de fácil acceso y comúnmente comercializadas. Se considera que ambos corren un alto riesgo de adicción porque contienen elementos tóxicos.

También hay anfetaminas y ciertos tipos de esteroides que se compran con receta o se venden sin receta en las farmacias.

En menor medida, pero no por ello menos importante, tenemos el consumo de productos populares como el café, los refrescos, los dulces, etc. Es posible que no tengan el mismo grado de dependencia, pero su abuso puede causar problemas de salud.

Dato 4: Influencias internas y externas

Hay factores biológicos de origen genético que aumentan el riesgo de dependencia.

Además, el uso durante el embarazo, los entornos familiares donde se produce la dependencia química, los riesgos para la salud mental y psicológica, la falta de conocimientos sobre cómo manejar las influencias externas a la familia, aumentan la probabilidad de que la persona desarrolle una adicción, entre otras cosas.

Las personas que sufren trastornos emocionales y psicológicos, como depresión y ansiedad, también son más propensas al abuso de sustancias.

Dato 5: Síntomas de la adicción

Cada sustancia tiene síntomas muy específicos de adicción. Sin embargo, algunos pueden ser bastante comunes a todos ellos, lo que permite identificar el problema. Compruébalo.

  • Fuerte deseo de usar la sustancia;
  • Dificultad para controlar el comportamiento de uso de sustancias;
  • Estado fisiológico de abstinencia al dejar de consumir;
  • Abandono gradual de los intereses a favor del uso de sustancias;
  • Persistencia en el uso de la sustancia, incluso sabiendo que es dañina;

Cuando el individuo comienza el tratamiento, los síntomas de abstinencia pueden causar graves trastornos y alteraciones del comportamiento. Sin embargo, la abstinencia es temporal. El apoyo de un psicólogo durante este período es fundamental.

Dato 6: Reconocer que es una enfermedad

Reconocer el problema es un gran paso. Entender cómo funciona el control de los deseos, pensamientos y emociones involuntarios a través de la adicción es el primer paso para restaurar la conciencia.

Pero para ello, la persona tendrá que buscar a personas cercanas a ella en las que pueda establecer relaciones de confianza. Por lo tanto, cuanto más informado esté y mejor conozca su problema, más probable será que busque tratamiento. La dependencia química es una enfermedad, no una indolencia.

Dato 7: la necesidad de buscar ayuda

En general, se discute mucho sobre si el adicto puede deshacerse de su adicción por sí mismo. Según los psicólogos que trabajan y estudian los más diversos tipos de trastornos por consumo de sustancias, esto también puede ser un mito grande y terrible.

La adicción es muy difícil de tratar. El papel del psicólogo en este tipo de tratamiento es muy importante porque puede abordar cuestiones más complejas de su vida. Cuando crees que puedes hacerlo solo, mucha gente termina empeorando el problema.

Consecuencia de la dependencia química

Es necesario comprender que la adicción es una enfermedad y que el usuario, en la actualidad, no tiene control sobre sus acciones. Como resultado, es común que abandonen sus rutinas, amigos, familia y hobbies que solían disfrutar. Ahora lo único que importa es la droga y no puede dejar de usarla.

Algunos de los síntomas que se perciben en el adicto son: omnipotencia, megalomanía, manipulación, ansiedad, apatía, autocompasión, tendencia antisocial y paranoia.

El comportamiento de los drogadictos afecta a todos los que les rodean, que también empiezan a sufrir el problema.

En algunos casos, la coexistencia conduce a una enfermedad emocional en los miembros de la familia, y es necesario que los padres traten y reciban asesoramiento sobre cómo tratar al adicto y sobre sus propios sentimientos acerca de la situación.

Cómo ayuda la psicología en el tratamiento de las dependencias químicas

En primer lugar, la dependencia química se considera una enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La dependencia está implicada en tabúes sociales, lo que dificulta su diagnóstico y por lo tanto su tratamiento. La mayoría de los usuarios son señalados y estigmatizados como sujetos criminales, lo que agrava aún más su problema.

Las personas usan drogas por una variedad de razones, que van desde la transformación de algo dentro de sí mismas, las adaptaciones culturales de una sociedad, la búsqueda de una salida a un problema, la resistencia a ciertas formas de relación, la experimentación, etc., hasta el uso de las drogas como medio de afrontamiento.

Las personas dependientes necesitan reconocer su problema y buscar ayuda psicológica. En este sentido, hay muchos tipos de tratamiento y uno de los más populares es la hospitalización en una comunidad terapéutica.

La hospitalización voluntaria es aquella en la que la persona dependiente está consciente y busca ayuda para su recuperación. Por otra parte, existe el internamiento involuntario, que es el tratamiento indicado para los dependientes que no reconocen la necesidad del internamiento y que suponen un riesgo para ellos mismos y para sus seres queridos.

La terapia psicológica es fundamental para el tratamiento de los dependientes. Ayuda al individuo a alcanzar la armonía y a recuperar la autoestima.

Aunque es complicado y lleva mucho tiempo, existe un tratamiento para la adicción. Consiste en dejar de usar la sustancia, entrar en abstinencia y mantenerla. Según la situación y los deseos del paciente, el tratamiento se puede proporcionar en clínicas, comunidades terapéuticas u hospitales especializados.

Durante la convalecencia, es necesario rehabilitarse y volver a aprender una vida sana, en la que las drogas ya no forman parte. Por lo tanto, es necesario cambiar la forma en que el paciente se percibe a sí mismo en el mundo, es decir, en su autoconocimiento.

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