como superar el sentimiento de rechazo

El rechazo es probablemente uno de los peores sentimientos experimentados en nuestras vidas. Ya sea de nuestra pareja, un amigo, un pariente o un compañero de trabajo, la sensación de que nuestra presencia no es deseada o ya no es bienvenida.

Puede hacer que nos sintamos heridos y nos pongamos a la defensiva. Aunque es muy difícil, los psicólogos dicen que es posible abordarlo adoptando algunas estrategias.

¿Es común sentir rechazo?

Casi todo el mundo tiene miedo al rechazo. Esta aflicción puede incluso generar dolor físico, palpitaciones y otras somatizaciones. Y hay una explicación científica para esto. Los estudios han demostrado que el cerebro registra el rechazo de la misma manera que el dolor físico.

Es más, cuando hay un estrés muy grande, como el causado por el rechazo, los músculos del corazón pueden debilitarse. La expresión popular «corazón roto» se justifica por estos estudios.

El origen del sentimiento de rechazo

La explicación de este intenso dolor viene de nuestros antepasados: si fueras excluido de tu grupo/tribu, tus posibilidades de supervivencia disminuirían drásticamente. En otras palabras, ser rechazado podría incluso llevar a la muerte.

Ya no vivimos en la era prehistórica, así que ¿por qué el rechazo todavía nos causa tanto sufrimiento? ¿Y cómo lo manejamos?

Si te sientes rechazado o sientes esto por tu pareja, es más común de lo que piensas. En ambas situaciones los sentimientos son los mismos: decepción, frustración, duda, inseguridad, tristeza e incertidumbre.

Es una carga emocional tan negativa que a menudo hay que buscar la ayuda de un psicólogo para entender las verdaderas razones de lo que está sucediendo y aprender a afrontar el problema de frente. ¿Pero cuál es la razón del rechazo?

¿Cómo actuar cuando te sientes rechazado?

Todo lo que queremos es amar, ser amados y vivir junto a la persona que elegimos. Nos gusta ser aceptados y aprobados por todos los que nos rodean, y especialmente por nuestra pareja, ¿verdad?

Por eso cuando llega el rechazo, causa tanto sufrimiento y dolor. Nos sentimos con baja autoestima y nos preguntamos: ¿dónde me equivoqué? Y tampoco es fácil, cuando empezamos a rechazar a la persona que nos atraía hasta entonces.

La vida siempre está presentando nuevas realidades, conocimientos, problemas, situaciones que nos transforman. Y en esta inevitable evolución, pueden surgir sentimientos sin precedentes. A medida que pasa el tiempo, la gente empieza a pensar de forma diferente y surgen nuevos deseos y otras prioridades. Es en este contexto que puede surgir el rechazo.

Cuando nuestro comportamiento disgusta a otras personas

La gente a veces nos rechaza por el comportamiento que tenemos hacia ellos. Cuando las personas se sienten incómodas, intentarán eliminar lo que les estresa. Y en este caso, puede ser nuestra presencia. Y eso nos hace sentir rechazados.

Y aquí viene un hecho sorprendente: ¡el rechazo no es personal! La gente no nos rechaza a nosotros, sino a nuestro comportamiento. Eso es porque normalmente atribuimos nuestro comportamiento a nuestra identidad. Pero, ¿con qué frecuencia cambiamos nuestra forma de actuar en la vida? Al cambiar un patrón de comportamiento, sigues siendo la misma persona.

Para ayudarte a hacer esto, primero debes tener un poco de perspicacia y ejercitar el autoconocimiento. Tenemos que averiguar qué los motiva. Y lo importante que es este comportamiento para ti, o si se traduce en algo de miedo e inseguridad que tienes, por ejemplo.

Al reconocer y trabajar en estos comportamientos, las posibilidades de ser rechazado disminuyen. O al menos el dolor se elimina. Si eres una persona que siempre responde a los demás con ironías y ataques, por ejemplo, entendiendo que lo haces, así como lo que te motiva, existe la posibilidad de que las actitudes mejoren. Ahora, por ejemplo, si un grupo social te rechaza por tener tatuajes, tal vez ese grupo no sea digno de tu presencia. Entonces el rechazo deja de ser doloroso para convertirse en algo incluso beneficioso.

Cuando pierdes la confianza en ti mismo

Cuando te sientes inferior, o que no eres suficiente, este sentimiento por sí solo lleva al rechazo. Empiezas a pensar que no eres lo suficientemente inteligente, no eres lo suficientemente bonita, no eres lo suficientemente buena… es decir, no eres lo suficientemente buena. Tu vida no es suficiente.

Las personas que sufren de baja autoestima y de una falta total de confianza viven un sentimiento de rechazo, que a menudo ni siquiera es real. En este caso, es muy importante adoptar actitudes positivas y cambiar los hábitos perjudiciales. Buscar terapia es fundamental, también. Un psicólogo puede ayudar a la persona a desarrollar el autoconocimiento, así como a crear estrategias y enfoques para recuperar la confianza en sí misma.

Hemos separado algunos consejos… compruébalo

Consejos de los psicólogos para enfrentar el rechazo entre las parejas

  • No escondas bajo la alfombra lo que está pasando. Tengan la fuerza y el coraje para lidiar con la frustración y el dolor que rodean al rechazo.
  • Si te sientes rechazado por su pareja, trate de entender si no es algo pasajero. A veces, su cónyuge está pasando por un período difícil en su vida personal o en el trabajo, lo que le impide ser cariñoso y mostrar deseo hacia usted.
  • Siempre trata de hablar de ello, sin poner a la persona en la pared. Dígales lo que siente y deje espacio para que ellos también expresen sus sentimientos. Escuche con atención y no juzgue.
  • Si la persona confirma lo que sientes, no te humilles y no entres en una confrontación directa;
  • Obtener la información y dar tiempo al tiempo. Piensa en lo que se ha dicho y haz un análisis de lo que se ha dicho.
  • No ruegues por atención y amor. Respetar lo que siente la otra persona y comprender que el problema está en él o ella que ha cambiado de opinión, y no en ti. Esto te ayuda a no dejar que tu autoestima se vaya al garete.
  • Valórate a tí mismo aunque el rechazo sea un golpe muy fuerte. Ten cuidado de no convertir tu tristeza en una revuelta, perturbando aún más tu vida.
  • El hecho de que ya no seas amado como antes no puede permitirte amarte menos o enfrentar la vida de manera diferente a como lo hacías antes.
  • Mentalizar tus cualidades, buenos sentimientos y hacer cosas que calmen tu alma.
  • Rodéate de seres queridos y comenta lo que pasa sólo con aquellos en los que realmente confías.
  • Intenta desviar tu atención a otros temas.
  • Involucrate en nuevas actividades, en un nuevo proyecto, ya sea profesional o personal. Esto te dará la energía para lidiar con el problema del rechazo y tomar decisiones sobre tu relación.

A pesar de estos consejos, los psicólogos advierten que es muy difícil pasar por el rechazo. Rechazar a los seres queridos también conlleva mucha culpa. A veces incluso se restablece el sentimiento del pasado, pero la espera es muy compleja.

Para no paralizar su vida por el desprecio, recomendamos la terapia con un psicólogo. Puede anticipar su regreso. Las decepciones amorosas son parte de la vida. Es esencial prepararse para superar esta fase con confianza en sí mismo, optimismo y seguridad.

¿Fue amor y luego se convirtió en rechazo?

En nuestras vidas es muy común encontrarnos con esta situación. Un minuto estás en un viaje romántico al extranjero, estás experimentando momentos maravillosos y al siguiente dicen que no te quieren y que es mejor hacerse a un lado para no generar implicación. Algo que fue una experiencia en nuestra vida desaparece tan rápido..

¿Y eso por qué? Hay innumerables razones para ello. A veces ni siquiera la pareja entiende por qué quiere alejarse – ver también los artículos sobre terapia de pareja y relaciones. El desgaste, los desórdenes emocionales y muchas otras razones pueden causar una ruptura tan repentina. Lo más importante es saber que ese momento de felicidad y amor realmente existió. Y a veces se va porque hay más felicidad para vivir y nos está esperando.

Cómo lidiar con el rechazo

No siempre es fácil reconocer si hay algo que aprender del rechazo o si es sólo una consecuencia de las expectativas perdidas. Pero la distinción se hace mucho más clara cuando desarrollamos la conciencia de nuestro comportamiento y cómo afecta a los demás.

De cualquier manera, entender las causas del rechazo puede quitarle el dolor. No se trata de quiénes somos, sino de lo que hacemos. El rechazo no nos define, ni dirige nuestras vidas. Estamos a cargo. Y podemos trabajar para cambiar nuestras elecciones, para conocernos a nosotros mismos, y para fortalecer nuestra confianza. Y entender que otras personas pueden no ser capaces de aceptarlos, y ese es su problema y no el nuestro. Para eso, la ayuda terapéutica es nuestro mejor amigo.

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