ayudar adolescente deprimidido

La depresión no es sólo cosa de adultos, también le ocurre a los adolescentes. En este artículo aprenderás todo sobre este tipo de depresión.

¿Qué es la depresión en la adolescencia?

La depresión en la adolescencia es muy similar a la depresión que ya conocemos, pero en este caso, comienza en la adolescencia. Se trata de un trastorno psicológico que se caracteriza por un sentimiento de tristeza y desánimo constante, la pérdida de placer por actividades que antes eran placenteras y la pérdida de vitalidad.

La enfermedad puede afectar a la vida de los adolescentes de varias maneras y, si no se trata, puede prolongarse durante muchos años.

La depresión en la adolescencia puede ser causada por factores psicológicos, biológicos, sociales o genéticos y puede generar síntomas devastadores.

El joven afectado por la depresión suele perder el placer de las cosas de la vida, si se siente irritado o triste la mayor parte del tiempo, tiene problemas de apetito y de sueño, tiene una disminución del rendimiento escolar, y en casos más graves puede incluso mutilarse, abandonar la escuela y otros lugares de convivencia social.

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es un factor directamente relacionado con el suicidio juvenil (una de las principales consecuencias de la depresión) y una de las principales causas de muerte de los adolescentes.

Esto se debe a que a menudo no se les toma en serio cuando se quejan o tienen síntomas y cambios de comportamiento, que pueden agravar el problema.

Causas de la depresión en la adolescencia

Las causas de la depresión en la adolescencia son varias y comprenden

  1. Asuntos sociales..
  2. Problemas emocionales
  3. Genética.

Debido a que es un momento de transición del cuerpo y la mente, muchos jóvenes desarrollan depresión en la adolescencia. Algunos factores, como la insatisfacción con su aspecto o el hecho de que no encajen en ningún grupo, pueden tener un peso significativo. Ser aceptado es algo muy valorado en esta fase de la vida.

Los adolescentes que han experimentado situaciones traumáticas, con problemas hormonales o nutricionales, que hacen uso de sustancias químicas o que tienen parientes de primer grado con trastornos psiquiátricos también tienen más probabilidades de desarrollar afecciones depresivas.

Síntomas de depresión en la adolescencia

Los síntomas de la depresión en la adolescencia pueden ser tanto físicos como psicológicos. Los principales síntomas son:

  • Apatía
  • Ansiedad
  • Irritabilidad
  • Tristeza
  • Agresividad
  • Falta de motivación
  • Fatiga
  • Insomnio o sueño excesivo
  • Cambios en el peso y el apetito
  • Automutilación
  • El uso de drogas
  • Dificultades de concentración
  • Pensamientos suicidas
  • Baja autoestima
  • Sensación de inutilidad
  • Sentimiento de abandono
  • Sentimiento de culpa
  • Pesimismo
  • La falta de esperanza en todo
  • Disminución del rendimiento escolar
  • Aislamiento
  • El desinterés por las cosas que solían gustarme

Factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad

La adolescencia es una época de muchos cambios, incluyendo los ciclos sociales. Debido a todos estos cambios, una persona joven puede no estar satisfecha con algunos aspectos de la vida, lo que puede desencadenar la depresión, además de otras situaciones.

Uno de los factores es la no aceptación del cuerpo o de las partes del cuerpo. En esta etapa, el hecho de no tener el estereotipo o patrón preestablecido por la mayoría de las personas puede hacer que el joven se sienta rechazado o menos amado por un grupo de amigos o incluso con afecto.

Esto puede hacer que pierda la conexión con otros adolescentes y se aísle.

También hay otros factores de riesgo para la depresión en la adolescencia:

  1. Intimidación,
  2. Problemas en las relaciones,
  3. Problemas de auto-imagen,
  4. Baja autoestima
  5. Peleas en la familia,
  6. Estrés,
  7. Trauma,
  8. Factores genéticos
  9. Uso de químicos.

Estadísticas sobre la depresión en la adolescencia

La depresión en la adolescencia es un trastorno que afecta a personas de todos los géneros y es más frecuente en las niñas. Según una investigación de la Universidad Johns Hopinks, una de cada seis niñas desarrolla depresión.

La universidad también descubrió que de 2005 a 2014 el número de adolescentes con depresión aumentó en un 37%. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión en la adolescencia es la tercera causa de muerte de los jóvenes de 10 a 19 años de edad en todo el mundo, y sólo la pierden los accidentes de tráfico y el SIDA.

Se ha comprobado que dos tercios de los suicidios son cometidos por jóvenes a los que se les ha diagnosticado depresión en la adolescencia. Debido a estos datos alarmantes, la OMS ha hecho del suicidio y de los intentos de suicidio una prioridad en la agenda sanitaria mundial.

¿Cuándo deben preocuparse los padres?

Es muy común que los sentimientos de tristeza y rebeldía de los jóvenes se confundan con la depresión. Sin embargo, los síntomas de un adolescente deprimido son evidentes cuando se observan con cuidado.

¿Qué no es la depresión en la adolescencia?

Es normal, cuando llega la adolescencia, que el joven se irrita un poco más, presentando un comportamiento diferente y aún más distante de sus padres. La tristeza es un sentimiento natural del ser humano y suele ser de corta duración.

Suele estar relacionado con algún evento desagradable o no planeado que ocurrió. Es común que una persona joven se sienta triste cuando no obtiene buenas notas, termina una relación, pelea con sus amigos o la muerte de alguien cercano, por ejemplo.

¿Qué puede ser un signo de depresión?

Sin embargo, en la depresión, algunos sentimientos empeoran y aparecen una serie de otros síntomas que empiezan a limitar la vida del joven.

Por lo tanto, cuando el adolescente presenta síntomas depresivos durante al menos dos semanas, es necesario tratarlo con más cautela y empezar a pensar en buscar ayuda.

Aunque la principal característica de la depresión en la adolescencia es la tristeza y la falta de vitalidad, puede manifestarse acompañada de otros síntomas como la automutilación, la anhedonia (pérdida de la capacidad de sentir placer), el aumento o la pérdida de peso y apetito, los trastornos del sueño, el aislamiento, la sensación de angustia, la irritabilidad, entre otros.

A veces, los adolescentes también pueden expresar lo que les sucede a través de la rabia.

Diagnóstico de la depresión en la adolescencia

El diagnóstico de la depresión en la adolescencia es clínico y debe ser realizado por un profesional especializado en adolescentes. Normalmente lo realiza un psicólogo o psiquiatra y no hay pruebas de laboratorio que puedan indicar con precisión el problema.

El diagnóstico se suele hacer a partir de los síntomas del paciente y la experiencia del profesional.

Además de hablar con el paciente sobre el problema, el especialista puede necesitar hacer preguntas a los padres o tutores sobre su comportamiento y si los síntomas pueden considerarse leves, moderados o severos.

También se analizan factores del pasado, como la presencia de la enfermedad en otras personas de la familia, el trauma, el acoso, entre otros, y a partir de la información, el profesional llegará a un diagnóstico preciso e indicará un tratamiento.

¿Qué pueden hacer los padres?

  1. Primero, hay que estar atento a los signos para identificar que el adolescente está deprimido. Es importante prestar atención a los cambios en el comportamiento, los hábitos de alimentación y de sueño (si duerme poco o mucho), si hay marcas en su cuerpo y cómo se comporta en la vida social.
  2. Después de identificar los posibles cambios, los padres deben estar presentes y, sin minimizar el sufrimiento del adolescente, tratar de acercarse a ellos a través de conversaciones, tomando en serio cualquier queja o señal que el adolescente pueda estar presentando.
  3. Después de esto, es necesario buscar la ayuda de un profesional como un psicólogo o psiquiatra. Sólo estos especialistas son capaces de ayudar de manera más profunda con un tratamiento adecuado.
  4. A partir de esto, los padres deben alentar y apoyar el tratamiento.

En algunos casos, dependiendo de las razones por las que el joven se ha deprimido, es necesario que los padres asistan eventualmente a sesiones de terapia. También es importante informar a la escuela sobre el problema.

Posibles consecuencias de la depresión no tratada

La depresión en la adolescencia puede evolucionar rápidamente hacia una afección más grave y, por lo tanto, necesita tratamiento tan pronto como se detecta. Cuando esto no sucede, puede haber consecuencias a corto y largo plazo.

Las consecuencias a corto plazo pueden incluir la pérdida de la conexión con los amigos, la familia o cualquier otra persona, el abuso del alcohol y las drogas, la automutilación de diversas partes del cuerpo, problemas con la alimentación y el sueño y, en general, una disminución de la calidad de vida, incluidos los pensamientos suicidas.

Las consecuencias a largo plazo de un adolescente deprimido pueden girar en torno a las dificultades en las esferas social, emocional y física. El cuadro puede adquirir un carácter cronológico (permanente) que influye en la forma de resolver problemas, relacionarse con las personas y regular sus emociones.

La falta de tratamiento para la depresión en la adolescencia también puede provocar daños cerebrales, cambios en los patrones de sueño, abuso y adicción al alcohol y las drogas, complicaciones en las funciones cognitivas, baja regulación emocional, entre otros daños a la salud.

¿Todos los adolescentes con depresión se cortan o intentan suicidarse?

Las autolesiones no están necesariamente vinculadas a los intentos de suicidio, pero sí a la depresión.

El adolescente que se mutiló suele desarrollar este comportamiento como un intento de deshacerse del dolor emocional. Es como una «válvula de escape» para el sufrimiento. Sin embargo, no todos los jóvenes deprimidos recurren a la automutilación, especialmente cuando son tratados.

Lo mismo ocurre con los intentos de suicidio

No todos los adolescentes intentan quitarse la vida cuando están en la depresión, aunque existe un mayor riesgo de pensamientos y conductas suicidas frente a la depresión en la adolescencia.

¿Cómo ayudar a un adolescente en la depresión?

Al principio, la comprensión y el apoyo de los padres o tutores es fundamental para que un joven no se sienta aún más solo. Este apoyo también es importante para que él o ella pueda tener la confianza para hablar de los problemas y ansiedades que experimenta.

Después de un enfoque cuidadoso, los padres o las personas que viven con el adolescente deben buscar profesionales especializados en la depresión, como un psicólogo y un psiquiatra, para poder hacer el diagnóstico e iniciar el tratamiento.

En cuanto al papel de la escuela, además de la información sobre la depresión y sus consecuencias, es importante que los profesionales de la educación estén preparados para luchar contra el acoso escolar y crear resoluciones para los conflictos en el entorno escolar.

¿Qué no hacer?

Las personas que tratan con un adolescente deprimido deben tener cuidado con la forma en que actúan y lo que dicen, ya que pueden empeorar la imagen. Es importante que el sufrimiento del joven no sea minimizado o subestimado.

Debido a que son adolescentes, muchas personas creen que algunos comportamientos son debidos a su edad, afirmando que se trata de un comportamiento «llamativo» o de un drama innecesario. Esto hace que el joven sufra aún más y también minimiza la posibilidad de que el comportamiento sea un caso de depresión en la adolescencia, lo que puede retrasar el inicio de la búsqueda de tratamiento.

Además, debe evitarse cualquier discurso o comportamiento que pueda hacer que el joven se sienta incapaz, triste o más desmotivado.

Tipos de tratamiento Depresión en los adolescentes

El tratamiento de la depresión en la adolescencia es esencial para prevenir el desarrollo de la enfermedad. Cuanto antes empiece el tratamiento, mejores serán los resultados.

Generalmente el tratamiento se hace con psicoterapia y se puede añadir a un tratamiento de drogas. Todo dependerá de la intensidad de los síntomas.

En el caso de la psicoterapia, mediada por un psicólogo, la Terapia Cognitiva del Comportamiento (TCC) es muy recomendada y es muy efectiva para el tratamiento de la depresión en la adolescencia. Busca una Reestructuración Cognitiva y hace posible que el joven comprenda sus sentimientos y emociones para modificarlos.

Junto con la psicoterapia, el uso de medicamentos antidepresivos para aliviar los síntomas de la depresión puede estar indicado en algunos casos. Sin embargo, cada caso es analizado individualmente, así como el historial completo del paciente, para que pueda ser medicado correctamente y tenga el mínimo de efectos secundarios.

En conclusión, si estás pasando por un momento emocionalmente difícil, o conoces a alguien importante para ti que puede estar pasando por ello, ¡asegúrate de buscar ayuda! Recuerde que los mejores resultados del tratamiento también están relacionados con un comienzo rápido.

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