como aprender a delegar

El proceso de delegación de poderes debe hacerse de manera que se respeten la ética y los objetivos de la empresa.

El poder no está necesariamente relacionado con la esfera de la dominación y la fuerza bruta. Veremos que el ejercicio o la delegación del poder puede significar en primer lugar descentralizar las acciones en lugar de centralizarlas. Revisa en este texto 6 consejos de psicólogos sobre cómo delegar el poder.

Aprender a delegar

Ningún proyecto o acción se lleva a cabo de manera aislada, así como ninguna empresa u organización colectiva trabaja sola. La importancia de compartir el poder con otros dentro de una organización es crucial.

La capacidad que puede demostrar un coordinador, además de sus cualidades profesionales, es saber delegar poderes en sus colegas, empleados y demás personas involucradas. Esto le da equilibrio y la retroalimentación necesaria para su papel, mostrando que tiene un dominio positivo de los aspectos organizativos.

Es un hecho que la delegación de poderes hace más evidente la posibilidad abierta de tomar las decisiones correctas, aumentando así sus responsabilidades y competencias dentro de un espacio colectivo.

Pero la sabiduría en la delegación de poderes es algo mucho más importante que la simple distribución de responsabilidades. Es una filosofía de trabajo que funciona a partir de la potenciación de las personas debe ser reconocida.

Ahora sabemos que las decisiones no son exclusivas de un jefe. ¿Cómo podemos hacer esto de forma asertiva? ¡Aquí hay 6 consejos de psicólogos sobre cómo delegar poderes!

El arte de delegar

1. Compartir la información

Compartir información con todos los miembros de un colectivo es muy importante. Descentralizar el enfoque en una sola figura de jefe a los demás, que pueden ayudar en los procesos de decisión, empoderándolos y comprometiéndolos cada vez más.

2. Conoce a tu equipo

Acércate más. Conoce mejor a tu equipo de trabajo. Analizar las habilidades de los miembros del equipo y vincularlas a los objetivos del colectivo. Mejorar la potenciación del equipo dándoles el apoyo que necesitan para progresar cualitativamente en nuevos comportamientos y mejorar sus objetivos.

Preparar y definir de manera clara y objetiva las tareas y funciones que deben ser delegadas a quien toma estas acciones. Enseñar que delegar no es lo mismo que mandar.

3. Descentralizar la autonomía

Dar autonomía al equipo, compartiendo y descentralizando la información que se le da. Es cierto que todos disfrutan sintiendo el poder del mando, pero no todos son realmente capaces de ejercerlo responsablemente.

Por esta razón, para delegar los poderes de manera coherente, la dirección debe saber mantener la armonía en su equipo, preparando gradualmente las responsabilidades que se le conceden.

Si el poder dado es mayor que la responsabilidad, implica que un coordinador, gerente o jefe, no disfruta bien de sus coordenadas. Por lo tanto, hay que entender la importancia de mantener un sano equilibrio entre el poder y la responsabilidad otorgada.

4. Asegurar la retroalimentación

Consigue una fuente de retroalimentación. Toda la información debe fluir entre los más diversos caminos de la empresa. El que delega debe asegurar la retroalimentación porque muestra que cree en su equipo.

Significa que no sólo confiere autonomía por la simple necesidad de dar funciones y comandos. Significa aprovechar la retroalimentación de la información para optimizar las tareas. De hecho, el poder es una de las principales fuerzas motrices de la motivación, tan importante en un ambiente de trabajo.

5. Delegar poderes con reemplazos

Tenga una actitud positiva sobre la delegación abriendo su mente. Definir equipos que puedan sustituir o descentralizar las funciones de mando, para obtener confianza en el equipo, en el paso que pueden autogestionarse.

El líder debe asegurarse de su propia función y poseer capacidades de inteligencia emocional para manejar las transformaciones que sean necesarias.

6. Ajustar las nuevas delegaciones

Conociendo las aptitudes, habilidades y destrezas de los candidatos, comprobar el nivel de cada profesional, haciendo entender la necesidad de delegación y la responsabilidad que se espera de él.

Enseñe el «por qué» de la delegación, porque es importante que la persona a la que delegue sea consciente de los objetivos y propósitos.

Entre los efectos positivos de la delegación podemos encontrar:

  • Mejora la comunicación entre las personas que trabajan en el mismo espacio.
  • Optimiza el rendimiento del equipo de trabajo.
  • Aumenta la productividad.
  • Ayuda a tomar decisiones más inmediatas.
  • Beneficia las sinergias entre los diferentes sectores.
  • Estimula la autoestima y la confianza entre ellos.
  • Aumentar el poder de autogestión de su propio trabajo, con nuevos planes.
  • Valorando todas las ideas, aumentando la creatividad.

Muchos comandantes carecen de la capacidad de delegar el poder de manera efectiva. No conocen la diferencia entre la autoridad formal (del reconocimiento de forma legal) y la autoridad funcional (del reconocimiento de su conocimiento).

Cuando la coordinación comienza a adoptar posiciones de compartir y delegar poderes, el liderazgo mismo también está fomentando el sentimiento de pertenencia dentro de la empresa. Con esto, aumenta su confianza en sí mismo, su autoestima, así como las innumerables posibilidades.

El significado de esta filosofía es lograr la eficacia de los objetivos comunes, no de manera individual, sino para el beneficio de todos los que forman un equipo. Es una forma de romper ciertos paradigmas tradicionales.

Por lo tanto, la delegación de poder es la capacidad de influir en un cierto grupo de personas y los cambios de comportamiento dentro del propio equipo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *