autismo en adultos

Estoy seguro de que muchos identifican esta fotografía como Hamlet. Más precisamente, la Tragedia de Hamlet, el Príncipe de Dinamarca, escrita por William Shakespeare, y de la que se desprende la famosa frase «Ser o no ser, esa es la cuestión».Bienvenido/a a este artículo donde vamos a reflexionar sobre el autismo adulto.

¿Qué es el autismo?

En mi práctica clínica, encuentro muchas personas que están igualmente asombradas, y son cada vez más los que se preguntan: «¿Pero qué es el autismo después de todo?», «¿podemos todos tener un poco de autismo?», «¿No eran sólo los niños los que eran autistas?.

Diagnóstico del trastorno del espectro autista

El diagnóstico del trastorno del espectro autista puede hacerse durante toda la vida. Aunque suele realizarse en la primera infancia, cada vez son más las situaciones de personas que son durante  la vida adulta. El proceso de diagnóstico sigue un camino muy similar al del niño o joven.

La solicitud puede ser hecha por usted mismo o por un pariente al médico que lo atiende. Aunque hay situaciones en las que los médicos de cabecera y los médicos de familia son menos sensibles a estos casos, en principio siguen siendo los profesionales de la salud los que mejor conocen a la persona. La solicitud también puede hacerse a un psiquiatra para adultos o a un psicólogo clínico.

¿Cómo sé si tengo autismo?

El diagnóstico se hace a través de la observación del comportamiento. Sin embargo, también se utilizan dos instrumentos adicionales, ADI-R (entrevista a los cuidadores) y ADOS-2 (observación de la conducta propia), junto con la encuesta de historia clínica y personal.

Aunque hay varios cuestionarios autocompletados que circulan por Internet, se señala que no sirven para hacer un diagnóstico, sino para rastrear algunas de las señales existentes.

En el trastorno del espectro autista, y más concretamente en la vida adulta, pueden observarse otros trastornos psiquiátricos concurrentes. Situaciones como la depresión, la ansiedad, la anorexia, el trastorno de hiperactividad y el déficit de atención, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno bipolar, etc.

En otras palabras, es común observar a personas adultas que durante algún tiempo de su vida han tenido estos otros diagnósticos, cuando en realidad el que mejor ayuda a comprender sus dificultades es el de un Trastorno del Espectro de Autismo.

Cabe destacar también que este hecho conlleva una mayor dificultad para los profesionales de la salud a la hora de realizar la evaluación y el diagnóstico.

Sintomas del autismo en adultos

A lo largo de la vida estas personas experimentarán una mayor dificultad para comprender el mundo que les rodea y sus interacciones. Los momentos de altibajos ocurren con una frecuencia diferente a la habitual. Y a pesar de su deseo de estar más aislados, muchos buscan el contacto social aunque les resulte más difícil desarrollar un guión más estandarizado de normas sociales.

La sensación de que a lo largo de sus vidas siempre han sentido una mayor extrañeza en el por qué la gente actúa de esta manera o de aquella. Y que nunca han hecho un gran esfuerzo por encajar, aunque algunos lo intenten en algún momento de sus vidas.

Además de un mayor compromiso con la interacción social, las cuestiones de la comunicación, verbal y no verbal, también parecen diferentes. Ya sea en una mayor dificultad en la expresividad a través de la cara, pero también en la complementariedad del movimiento de las manos al acompañar el discurso.

El discurso verbal puede ser más circunscrito y limitado a los aspectos más funcionales de la conversación y hay menos espontaneidad. Pero la coherencia también termina siendo más amenazada, principalmente porque la memoria autobiográfica presenta un mayor compromiso. Esto, asociado a una mayor dificultad para situarse en el tiempo, lleva a que algo que la persona puede estar contando pueda parecerle un poco más difícil de entender al otro.

Además, a menudo se observan comportamientos de hipersensibilidad a los estímulos. Sean los ruidos, incluso aquellos que otras personas pueden no sentir tan desagradables, como el llanto de un niño. Pero también la luz, ya sea natural o artificial, que los lleva a estar más lejos de los espacios comerciales y las tiendas.

Aparte del mayor atraso de la gente que termina por hacerlos sentir cansados y con cierta sensación de confusión. Los temas táctiles, ya sea con algunas texturas, como la tela vaquera, o ropa más ajustada. Pero también el sabor, que les lleva a tener más dificultad con algunas texturas con la comida, además de que hay una mayor dificultad para probar platos que son nuevos.

Además de las hipersensibilidades, también existe su opuesto, y pueden tener mayor dificultad para percibir la variación de la temperatura y andar por ahí con ropa mucho más fresca en invierno, o no sentir que se están quemando con agua caliente.

El diagnóstico en las mujeres es aún más complejo que en los hombres

En el caso de las mujeres, el diagnóstico del Trastorno del Espectro de Autismo es aún más complejo que en los hombres adultos. Esto se debe a que la expresión del comportamiento de las mujeres muestra importantes diferencias cualitativas en comparación con los hombres. En particular, en su intención de socializar y su capacidad de camuflaje social. Esto les cuesta un aumento exponencial de los síntomas de ansiedad y depresión.

En el caso de algunos de estos signos, y subrayo que no es necesario reunirlos todos para hacer un diagnóstico, la persona debe buscar la ayuda de un experto. Aunque no se trate de un trastorno del espectro o de una situación de autismo, existe un cierto compromiso y le está causando malestar y sufrimiento psicológico y como tal debe recibir atención por ello.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *