tratamiento alcoholismo

El alcoholismo es la dependencia del individuo del alcohol, y es considerada una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud. El uso constante, incontrolado y progresivo de bebidas alcohólicas puede comprometer gravemente el buen funcionamiento del cuerpo, lo que tiene consecuencias irreversibles.

La persona dependiente del alcohol, además de dañar su propia vida, termina afectando a su familia, amigos y compañeros de trabajo.

¿Qué es el abuso de alcohol?

El abuso de alcohol es diferente del alcoholismo porque no incluye un impulso incontrolable de beber, la pérdida de control o la dependencia física. Sin embargo, es menos probable que el abuso de alcohol incluya la tolerancia que el alcoholismo (la necesidad de aumentar las cantidades de alcohol para sentir los mismos efectos que antes).

Síntomas de alcoholismo

La palabra alcoholismo es conocida por todos. Sin embargo, pocos saben exactamente lo que significa. Así que, vamos.

El alcoholismo, también conocido como «síndrome de dependencia del alcohol», es una enfermedad que se desarrolla después del consumo repetido de alcohol, típicamente asociado con los siguientes síntomas (que no necesariamente ocurren juntos):

  • Compulsión: una fuerte necesidad o un deseo incontrolable de beber
  • Dificultad para controlar el consumo: no poder dejar de beber después de haber empezado
  • Síntomas de abstinencia física, como náuseas, sudor, temblores y ansiedad, cuando se deja de beber
  • Tolerancia: la necesidad de dosis más altas de alcohol para lograr el mismo efecto obtenido con dosis anteriores más bajas o un efecto cada vez más bajo con la misma dosis de la sustancia.

Diagnóstico de alcoholismo

  • ¿Alguna vez has pensado que deberías reducir tu consumo de alcohol?
  • ¿Alguien te ha criticado alguna vez por la bebida?
  • ¿Alguna vez te has sentido mal o culpable por beber?
  • ¿Alguna vez te has despertado y lo primero que hiciste fue beber para sentirte bien?

Incluso si todas las respuestas son negativas, se recomienda que la persona busque la ayuda de los profesionales de la salud cuando se produzcan situaciones en las que el alcohol pueda influir negativamente en la rutina, las funciones académicas y/o profesionales y las relaciones personales.

Sólo un «sí» sugiere un posible problema. En cualquier caso, es importante ver a un psiquiatra para poder hacer un diagnóstico preciso. Pueden ayudar a determinar si tiene o no un problema con la bebida y, en caso afirmativo, pueden recomendar el mejor curso de acción.

Tratamiento del alcoholismo

La decisión de pedir ayuda

Reconocer que necesita ayuda con un problema de alcohol puede no ser fácil. Sin embargo, tenga en cuenta que cuanto antes llegue la ayuda, mayores serán las posibilidades de una recuperación exitosa.

En nuestra sociedad prevalece el mito de que el problema del alcohol es un signo de debilidad moral. Como resultado, puede que incluso descubras que buscar ayuda es admitir algún tipo de defecto, del que deberías avergonzarte. Sin embargo, el alcoholismo es una enfermedad como cualquier otra. Identificar un posible problema de alcohol tiene una gran compensación, una oportunidad de vivir con mejor salud.

Cuando hable con su médico sobre el consumo de alcohol, trate de ser lo más completo y honesto posible. Esto es necesario para que pueda evaluar si tienes o no problemas con el alcohol. También puede someterse a exámenes físicos. Si su médico llega a la conclusión de que usted es alcohólico, debe recomendarle que consulte a un especialista para tratar el alcoholismo, que le explicará e indicará el tratamiento más adecuado.

Tratamiento

La naturaleza del tratamiento depende del grado de dependencia del individuo y de los recursos disponibles en la comunidad. El tratamiento puede incluir la desintoxicación (el proceso de quitarle el alcohol a una persona de manera segura); el uso de medicamentos para hacer que el alcohol sea repugnante o para disminuir la compulsión por beber; asesoramiento para ayudar a la persona a identificar las situaciones y sentimientos que conducen a la necesidad de beber; y la construcción de nuevas formas de lidiar con estas situaciones. Los tratamientos se pueden hacer en hospitales, en casa o en clínicas ambulatorias.

La participación y el apoyo de la familia son esenciales para la recuperación. Muchos programas ofrecen asesoramiento matrimonial y terapia familiar como parte del proceso de tratamiento.

Alcohólicos Anónimos

Casi todos los programas de tratamiento del alcoholismo también incluyen reuniones de Alcohólicos Anónimos (AA), cuya descripción es «una comunidad mundial de hombres y mujeres que se ayudan mutuamente a mantenerse sobrios». Si bien AA es generalmente reconocido como un programa efectivo para ayudarse mutuamente a recuperar a los alcohólicos, no todas las personas responden positivamente al estilo y los mensajes de AA, y pueden existir otros enfoques. Incluso aquellos que han estado recibiendo ayuda de AA a menudo descubren que la recuperación funciona mejor con otros tratamientos juntos, incluyendo el asesoramiento y el tratamiento médico.

¿Tiene cura el alcoholismo?

Aunque el alcoholismo es una enfermedad tratable, todavía no tiene cura. Esto significa que incluso si un dependiente del alcohol está sobrio durante mucho tiempo, es susceptible de sufrir recaídas. Es por eso que cualquier bebida alcohólica, en cualquier cantidad, debe ser evitada. La «reducción» del consumo puede incluso reducir o retrasar los problemas, pero no es suficiente: la abstinencia es necesaria para una recuperación exitosa.

Los reclutas son muy comunes. Pero eso no significa que la persona haya fracasado o no se recupere del alcoholismo. En caso de recaída, es muy importante volver a centrarse en el objetivo y mantener el apoyo necesario para no volver a beber.

Ayuda con el abuso del alcohol

Si su médico determina que usted no es dependiente del alcohol, pero está involucrado en un patrón de abuso de alcohol, puede ayudarle:

  • Examinar los beneficios de dejar de beber y el riesgo de seguir bebiendo
  • Examinar las situaciones que desencadenan sus patrones de bebida no saludables, y desarrollar nuevas formas de lidiar con estas situaciones.

Algunas personas que han dejado de beber después de tener problemas relacionados con el alcohol asisten a AA para obtener información y apoyo, aunque no sean dependientes.

Alcohol y otras drogas

Las drogas más utilizadas para el tratamiento del alcoholismo son:

  • El disulfiram, también conocido como antietanol, es una droga conocida por su efecto repugnante
  • Naltrexona: medicamento desarrollado para el tratamiento adjunto de la dependencia del alcohol que actúa sobre el sistema opiáceo, bloqueando los efectos gratificantes del alcohol y evitando las recaídas
  • Acamprosate: medicamento que actúa como antagonista de los receptores de glutamato, atenuando los síntomas de la abstinencia del alcohol.

Sólo un médico puede decirle cuál es el mejor medicamento para usted, así como la dosis correcta y la duración del tratamiento. Siga siempre las indicaciones de su médico al pie de la letra y NUNCA se medique. No deje de usar el medicamento sin consultar a su médico y no cambie las dosis prescritas.

Efectos del alcohol

El consumo excesivo y continuado de alcohol aumenta el riesgo de complicaciones de salud. Los efectos del alcohol en cada individuo son diferentes y dependen de una serie de factores, incluso cuando se consume en cantidades iguales. Además, aunque el consumo de alcohol sea de ligero a moderado -hasta una o dos dosis* por día, respetando al menos dos días de intervalo en una semana y sin exceder este límite- puede contribuir a la disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares, cantidades mayores pueden aumentar este riesgo.

Los peligros del alcohol

A pesar de ser aceptado por la sociedad, el alcohol ofrece una serie de peligros tanto a quienes lo consumen como a quienes están cerca de ellos. Por eso el abuso de alcohol es un problema de salud pública. Parte de los accidentes de tráfico, el comportamiento antisocial, la violencia doméstica, la ruptura de relaciones y los problemas en el trabajo provienen del uso nocivo del alcohol.

El alcoholismo implica un mayor riesgo de sufrir diversas complicaciones de salud, como enfermedades hepáticas, problemas gastrointestinales, pancreatitis, neuropatías periféricas, problemas cardiovasculares, daños cerebrales, problemas inmunológicos, anemias, osteoporosis y cáncer. Cabe recordar que para algunas personas, según la edad, el sexo y los aspectos de salud individuales, el consumo excesivo y continuado de bebidas alcohólicas durante muchos años, aunque no se diagnostique como alcoholismo, puede estar relacionado con las enfermedades mencionadas.

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